Ángel.

Voy a comprarme una máscara, la más cara de todas y en ella pintada una sonrisa, la más alegre y fría, esa será la mía, voy a encadenar mis sentimientos y lanzarlos a lo más profundo del mar, voy a hacerme gaviota y a aprender a volar. Quiero aprender a ser feliz, aprender a ser […]

Tu orilla.

A veces tú, a versos yo y a catástrofes nosotros. Las personas vienen y van y a veces dejan de ir y venir y simplemente se marchan. Tú te subiste a lo más alto de mis costillas, e hiciste de mi tripa tu reino, con capital en mis labios; cuatrocientos veintiún movimientos después sigues aquí. […]

La dama.

Voy a vestirme con un largo vestido, voy a dejar caer la cola, voy a coger unos bonitos pendientes de diamentes, y voy a salir a por todas. Voy a cada paso a dejar caer mis caderas, como huella de que ando sola, voy mover los hombros marcando pecho, voy a salir a por todas. […]

El padre nuestro de una atea.

Padre nuestro, si de verdad estás en los cielos baja y ayúdame que he quedado muda, sorda y ciega de tanto echarle de menos. Hágase tu voluntad en las oraciones que nunca te pedí, que nunca te pido y en todas las heridas que no se cierran ni con agujas de reloj. Dame hoy, mañana […]

«Definitivamente vas a romperme», – afirmé, «y voy a dejarte hacerlo» «No me interesan las piezas rotas», dijiste, y desde ese día sigo entera. Por ti, y por todas tus consecuencias.

Dicen.

Dicen que solo escribo sobre cosas tristes, cosas amargas, dicen que suelo estar siempre despistada, que no debo llevar esos zapatos altos, ni esas faldas o pantalones hasta el cuello, dicen que despisto, que un dia estoy feliz y al segundo estoy acabada. Dicen que suelo decir que me siento enamorada, enamorada de ti, de […]

Septiembre.

El cielo se vistió de gris, al igual que sus ojos, la lluvia inundó su pelo, ese pelo negro como la ceniza de uno de sus cigarros, la pena le había mordido el cuello, el veneno le traspasaba la piel, será el tiempo, quizá porque ya no hay atardeceres. Sus ojos como el café, amargo, […]

Como coches bomba.

He descubierto que somos coches bomba en nuestro propio corazón, viajando entre vértebras en busca de esa tormenta interior a la que gritarle, porque estamos demasiado cansados de hacerlo con nosotros mismos. Porque el miedo me ha mordido la cara pero yo le he inundado los pulmones de un beso, mi niña interior ha jugado […]

Sin titularte.

Todavía sigo buscando esa palabra que empiece y acabe por ti, que me haga querer tirarte los dados a la puta cara y decir: de oca a oca y tiro porque me tocas. Y entonces susurrarte muy alto que eres mi metáfora preferida o que a la chica planetaria le lloran los satélites por no […]